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Las Riquezas del Mar

Conoce lo que comes

Un Océano de Sabor y Salud en su Mesa

¡Bienvenido a esta guía completa sobre los tesoros que el mar nos ofrece! Conocer a fondo los pescados y mariscos es una habilidad estratégica que va más allá de la simple cocina. Es la clave para desbloquear no solo un mundo de sabores y texturas, sino también para aprovechar al máximo sus extraordinarios beneficios para la salud. Los productos del mar son una fuente excepcional de proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales esenciales, además de ser ricos en ácidos grasos omega-3, fundamentales para una dieta equilibrada

Le invitamos a sumergirse con nosotros en este fascinante universo y a descubrir la inmensa diversidad que los mares y océanos ponen a su disposición.

Nuestra estructura: Biología al servicio del sabor

Por qué clasificamos así: la biología define la cocina.

En Puerto Cabrera no ordenamos por capricho. Lo hacemos porque la biología define lo que tú notas al cocinar.

Un pez más activo suele desarrollar una carne más firme. Uno más magro pide cocciones más precisas. En mariscos, el punto se decide en minutos.

Todo eso se resume en tres claves:
Textura (fina, firme, elástica, melosa). 
Sabor (suave o intenso). 
Jugosidad (más o menos grasa natural).

 

Por eso lo verás siempre así en nuestro mostrador:
Pescado Blanco para ligereza y versatilidad.
Pescado Azul para carácter y jugosidad.
Mariscos y Moluscos para minerales, textura y placer.

 

Y un detalle que marca la diferencia: el corte. Lomo, rodaja, filete, taco… no es solo estética. Cambia cómo entra el calor y cómo queda el bocado.

Pescados

Antes de entrar en especies concretas, conviene entender una idea simple: en pescado, la diferencia no está solo en el nombre, sino en la estructura de su carne y en cómo reacciona al calor. Hay pescados que piden mano ligera y punto corto; otros admiten más juego en cocina. Por eso, elegir bien empieza por saber si buscas un bocado más suave y limpioo más intenso y jugoso.

Pescado Blanco

Cuando buscas un resultado limpio, suave y fácil de integrar en cualquier receta, el pescado blanco es tu mejor aliado. En general, es una manera práctica de sumar proteína en platos ligeros y versátiles.

Lo didáctico aquí es sencillo: al ser normalmente más magro, no perdona tanto el exceso de cocción. Por eso brilla en técnicas con control claro: plancha breve, horno con temperatura moderada, vapor o guisos suaves.

TRES IMPRENSCINDIBLES Y SU PUNTO

  • Merluza — Suave, fina, muy de diario. En cocina: plancha u horno con punto corto y reposo. Lo que notarás: cuando está bien hecha, se separa en lascas; si te pasas, se reseca rápido.
  • Bacalao — Firme y laminado, muy versátil. En cocina: horno, guisos y recetas donde buscas cuerpo. Lo que notarás:esa sensación untuosa en algunas preparaciones viene de su gelatina natural, especialmente en zonas cercanas a piel y espinas.
  • Lenguado — Delicadeza pura y sabor fino. En cocina: cuanto menos lo tapes, mejor (plancha y punto). Lo que notarás:es un pescado que “premia” la calidad porque no necesita salsas para lucir.

💡 Sabías que…?

En pescado blanco, el error típico es pasarse de cocción. Si dudas, mejor quedarse corto y terminar con reposo: el calor residual hace el trabajo sin secar la carne.

Pescado Azul

Cuando quieres un plato con más carácter, jugosidad y un sabor más presente, entra el pescado azul. Muchas especies de esta categoría se asocian a un perfil interesante de grasas saludables (incluidos omega-3 en numerosas variedades), además de aportar proteína de alta calidad.

Didácticamente, el azul enseña dos cosas: que la grasa natural es parte del sabor y la textura, y que el punto importa, porque el exceso de calor puede endurecer algunas carnes.

TRES IMPRENSCINDIBLES Y SU PUNTO

  • Sardina — Intensidad honesta y cocina directa. En cocina: plancha u horno, sin taparla. Lo que notarás: si está fresca, el sabor es limpio y largo; con poco, queda espectacular.
  • Atún — Textura firme y cortes muy diferentes entre sí. En cocina: plancha con punto controlado buscando jugosidad. Lo que notarás: cambia mucho según especie y corte; hay partes más magras y otras más untuosas.
  • Salmón — Jugosidad fácil y textura amable. En cocina: horno o plancha con tiempos razonables. Lo que notarás: su grasa natural ayuda a mantener sensación jugosa, pero agradece no pasarlo para que quede sedoso.

💡 Sabías que…?

“Pescado azul” no describe el color: se refiere, de forma general, a un perfil más graso. Por eso suele ser un atajo fiable cuando buscas jugosidad y carácter.

Marisco

El marisco es el gran malentendido de muchas cocinas: parece “difícil” porque se asocia a ocasiones especiales, pero en realidad suele ser lo contrario. Con producto fresco, el marisco funciona a base de precisión, no de complejidad: calor justo, tiempo corto y una idea clara de la textura que buscas.

Y aquí hay dos familias que conviene separar desde el principio. Los crustáceos (gambas, langostinos, bogavante…) tienden a dar mordida y dulzor natural; los moluscos y bivalvos (almejas, mejillones, pulpo, calamar…) van desde el “mar puro” de un vapor bien hecho hasta el mundo de la textura donde el punto de cocción lo es todo. Por eso los tratamos por separado: para que elijas rápido y aciertes.

Crustáceos

Los crustáceos aportan ese “efecto celebración” con mínimo esfuerzo. En general, suelen aportar proteína y minerales, y en cocina mandan el tiempo corto y el calor justo.

TRES IMPRENSCINDIBLES Y SU PUNTO

  • Gamba (roja o blanca) — Intensidad y dulzor natural. En cocina: plancha, sal y punto. Lo que notarás: si te pasas, pierde jugo y se endurece.
  • Langostino — Versátil y muy agradecido. En cocina: plancha o cocción breve. Lo que notarás: cuando queda gomoso, suele ser exceso de cocción.
  • Bogavante — Icono con carácter. En cocina: cocido/plancha según pieza; también perfecto para fondos y guisos. Lo que notarás: cabeza y caparazón concentran sabor; bien aprovechados, elevan un arroz sin necesidad de artificios.
PC_marisco

💡 Sabías que…?

En crustáceos, el error más común es alargar “por si acaso”. La regla práctica es simple: cocción corta y precisa

Moluscos y bivalvos

Los bivalvos hablan con poco: vapor y respeto. Los cefalópodos (pulpo, calamar, sepia) son textura y técnica: el punto lo es todo. En general, pueden aportar proteína y micronutrientes; en bivalvos se cita con frecuencia la vitamina B12 

TRES IMPRENSCINDIBLES Y SU PUNTO

  • Almeja — Elegancia marina y sabor limpio. En cocina: vapor o salsa ligera, sin taparla demasiado. Lo que notarás:cuanto más simple, más se aprecia la calidad.
  • Mejillón — Rápido, sabroso y agradecido. En cocina: al vapor o preparaciones cortas. Lo que notarás: se abre cuando está listo; si se alarga, se seca.
  • Pulpo — Carácter y textura. En cocina: manda el método para lograr ternura. Lo que notarás: bien hecho es meloso y firme; si sale duro, casi siempre es un tema de proceso.
PC_moluscos y Bibaldos

💡 Sabías que…?

Con bivalvos hay una regla clásica de seguridad: los que no se abren al cocinar, se descartan. No se fuerzan

Cuidado: 

alérgenos, anisakis y consumo responsable

La transparencia también es hablar de lo que no se ve en la foto.

Alérgenos: pescado, crustáceos y moluscos son categorías relevantes y no equivalentes. Si hay alergias, el riesgo muchas veces está en la contaminación cruzada (tablas, cuchillos, superficies, manos).

Anisakis (sin alarmismos): existe y se gestiona. La idea práctica es clara: si el pescado se va a consumir crudo o poco hecho, suele aplicarse congelación previa siguiendo recomendaciones sanitarias vigentes; si se consume bien cocinado, el riesgo disminuye de forma importante.

Conservación: mantén cadena de frío, respeta indicaciones del producto y evita tiempos largos sin control. En pescado y marisco, la frescura es parte del sabor… y también parte de la seguridad.

Cocinar bien es cuidar:

del producto, del punto y de quien se sienta a la mesa.

El mar no se entiende por nombres sueltos.

Se entiende por naturaleza. Y cuando entiendes esa naturaleza, elegir deja de ser duda y se convierte en confianza.

Pescado Blanco para lo ligero y versátil. Pescado Azul para lo potente y jugoso. Marisco y Moluscos para textura, minerales y placer.

Puerto Cabrera: Tu pescadero de confianza.Transparencia, selección y un motivo detrás de cada elección.